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Yuri Gagarin, el primer hombre en el espacio (1)

El 12 de abril de 1961 Yuri Gagarin fue el primer ser humano en aventurarse fuera de la atmósfera terrestre abordo de un cohete. Aunque su viaje duró solamente 108 minutos, a su regreso se convirtió en el hombre más famoso del mundo.

A su regreso a la Tierra, su rostro sonriente se ganó los corazones de millones de personas en todo el mundo. Junto con su mentor Nikita Jrushchov, Gagarin simbolizaba un nuevo comienzo para la Unión Soviética. Una nación más libre, más feliz y más en paz consigo misma y con l resto del mundo.

Sin embargo, menos de siete años después Gagarin fallecería en un accidente aéreo a la edad de 34 años. Los detalles de su muerte siguen constituyendo un misterio. La jerarquía de la Unión soviética, ahora liderada por Leonid Breznev se vio en la obligación de llorar la pérdida de Gagarin, pero en privado más se oían sus suspiros de alivio.

Confiaban que a partir de entonces fuera posible silenciar los escándalos de la vida privada de Yuti Gagarin. A Gagarin le resultó insoportable vivir encarnando el papel de héroe. Bajo la leyenda oficial se escondía un Gagarin reprimido por las limitaciones del propios sistema que lo había creado. Un hombre acerca del cual el mundo lo desconocía absolutamente todo.

Los primeros años

Yuri Gagarin nació el 9 de marzo de 1934. Se crió en un Koljós, una granja colectiva junto con sus dos hermanos Boris y Valentín y su hermana Zoya. Pertenecían a una familia campesina, así que Zoya cuidaba de los chicos mientras sus padres se afanaban por alcanzar las cuotas de producción del koljós.

El padre de Yuri, Alexei, simultaneaba su trabajo como peón agrícola con el puesto de carpintero de la aldea. Su madre Anna, ordeñaba las vacas por las mañanas y labraba los campos durante el resto de la jornada.

Granja natal de Yuri Gagarin

Cuando Yuri contaba siete años estalló la guerra entre la Unión Soviética y la Alemania nazi. Un conflicto que llevó al país al borde de la inanición y llegó hasta las mismas puertas de la casa de los Gagarin. Las tropas alemanas ocuparon el koljós y expulsaron a los Gagarin de su casa, obligándolos a vivir en un subterráneo escavado en el jardín.

Yuri y su hermano Boris pronto se convirtieron en activos saboteadores. Un día, después de sabotear unas baterías al llenarlas con arena, Boris casi fue ejecutado por los soldados alemanes. A pesar de las dificultades sufridas, parecía que nada hacía mella en el sentido del humor de Yuri.

Tras la guerra y ya con 16 años, Yuri Gagarin se trasladó a una escuela profesional a orillas del Volga. No obstante, como escribió a un amigo, lo que realmente lo cautivaba eran las actividades de su tiempo libre. Durante su estancia en la escuela profesional, Gagarin fue admitido en un aeroclub, donde durante cuatro años pilotó biplanos anticuados. Sin embargo en 1956 ingresó en una academia militar de los Urales. Su meta era pilotar reactores y llegar a ser piloto de caza.

El periodo Jrushchov y la carrera espacial

Toda la nación vivía momentos de gran optimismo. Stalin había muerto en 1953 y el nuevo Secretario General del Partido Comunista Nikita Jrushchov había iniciado un nuevo e inaudito periodo de apertura que los ciudadanos de la Unión Soviética acabarían bautizando con el nombre de Otopel, los primeros indicios de la primavera.

Una vida mejor para los ciudadanos de la Unión Soviética era sólo una parte de la reforma. Los soviéticos también anhelaban dar la campanada en la escena internacional, pero cuando la Unión Soviética anunció su intención de enviar un satélite al espacio nadie lo creyó posible. En especial Estados Unidos.

Un equipo secreto de ingenieros aeroespaciales, dirigido por Serguéi Koroliov, llevaba más de un año trabajando en el proyecto Sputnik, satélite en ruso. Su siguiente misión sería aún más espectacular. El 3 noviembre de 1957 Koroliov puso en órbita con éxito a la perra Laika. Jamás regresaría. Sin embargo Koroliov había demostrado que era posible enviar seres vivos al espacio. Todo el mundo fue consciente de cuál sería el siguiente paso.

A raíz del vuelo de Laika se recibieron más de 3500 solicitudes de todo el mundo solicitando ser la primera persona en ser enviada al espacio. Ya había comenzado la lucha para enviar un hombre al espacio.

Gagarin y el programa espacial

Entre tanto, Gagarin parecía haber logrado cuanto deseaba. Al fin había llegado a ser piloto de caza y estaba destinado en una base del círculo polar ártico con la misión de defender la frontera occidental de la Unión Soviética. El mismo mes en que Laika realizara su épico viaje, Gagarin se casó con Valentina Ivanovna, una médico que trabajaba en la misma base.

Caza del mismo modelo utilizado por Gagarin

Tras el nacimiento de su hija Leina, Gagarin parecía llevar una vida plácida como militar y padre de familia. Sin embargo su afán de llegar más arriba, más rápido y más lejos jamás lo había abandonado.

En octubre de 1959 un misterioso grupo de agentes de reclutamiento llegó a la base ártica donde estaba destinado Gagarin. Le preguntaron si le gustaría pilotar algo completamente nuevo. Él supuso que se referían a helicópteros. No, le respondieron. Se trata de naves espaciales. Seis meses después se estaba entrenando para ser cosmonauta.

Se realizó una preselección en la que se eligieron más de 2.000 pilotos de la fuerzas aéreas. 200 superaron las primeras pruebas, pero solamente 20 fueron elegidos para someterse a un entrenamiento exhaustivo. De entre esa veintena tan solo seis tenían posibilidades de tripular el primer vuelo.

El entrenamiento espacial

El 18 de julio de 1960 Gagarin y los restantes jóvenes pilotos contemplaron por vez primera el extraordinario ingenio que llevaría a uno de ellos al espacio.

Cuando se inició el adiestramiento dos hombres destacaron enseguida sobre los demás: Yuri Gagarin y German Titov. Ambos pilotos hubieron de pasar por experiencias insospechadas. Hasta los últimos días previos al lanzamiento Titov tenía todas las posibilidades de ser el elegido.

El general Nikolai Kamanin era la mano derecha de Koroliov y el director del centro de adiestramiento de cosmonautas. Durante aquellos días cruciales llevaba un diario. El 5 de abril de 1961 escribió: cada vez me preocupa más quién. Titov o Gagarin será el elegido para llevar a cabo la misión. Ambos candidatos son excelentes. Sin embargo en estos últimos días he escuchado cada vez más opiniones favorables a Titov. Así mismo mi confianza en él se va acrecentando.

No obstante en la elección final tuvo más peso la procedencia del candidato que su capacidad. Gagarin era hijo de un campesino, mientras que Titov lo era de un maestro. Gagarin era el candidato idóneo para los soviéticos. Inteligente, agudo y encantador, constituía la prueba viviente de que bajo el régimen comunista cualquiera, aún el hijo de unos campesinos, podía llegar a lo más alto.

Desde el primer momento, el papel de héroe que representó Gagarin estuvo tan relacionado con lo que simbolizaba como con su hazaña.