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La Historia del KGB (4)

La llegada al poder de Stalin supuso la verdadera puesta en marcha de la Unión Soviética. Los servicios secretos jugaron un papel clave en la posibilitación del comienzo del sistema de economía planificada y dictadura del proletariado.

Transformación económica y social

Stalin impuso un reino de terror usando a cada paso la OGPU. El país estaba en vías de industrialización. Los grandiosos planes y los caprichosos plazos de tiempo eran imposibles de alcanzar. La cuidadosa planificación de los proyectos de construcción y el duro trabajo de los obreros se desperdiciaban debido al caos, a la mala dirección y a la falta crónica de los suministros más necesarios.

El Partido no podía acusar de ello a sus ineptos e inexpertos Directores Rojos. En su lugar los bolcheviques buscaron otras cabezas de turco. La OGPU encontró una solución. El desarrollo industrial era lento debido al sabotaje de los especialistas burgueses, etiqueta que fue colocada a los ingenieros veteranos que no tenían un pasado bolchevique.

Un grupo de ingenieros experimentados de la cuenca carbonífera del Donetsk fue detenido en 1928 acusados falsamente de actividades contrarrevolucionarias. El caso Shajty, elaborado por la OGPU, fue uno de los primeros juicios para la galería. Stalin no estaba contento con los resultados. Solamente 16 de los 58 acusados se declararon culpables. A pesar de intensas investigaciones, el acusador Nikolai Krylenko no pudo presentar pruebas concluyentes de los graves delitos de los acusados. El tribunal supremo sentenció a 11 ingenieros a la pena capital, pero el gobierno rehusó sancionar la sentencia y solamente fueron encarcelados.

Llegada a la corte de los acusados

Durante dos años Krylenko y la OGPU montaron un nuevo caso. Ahora aparecieron saboteadores en todas las industrias de la Unión Soviética. Todas las empresas fueron purgadas. Todos los miembros de la oposición del Partido y aquellos que no tuvieran un pasado proletario estaban perdidos. Juzgados en tribunales populares, eran remitidos a las comisiones de la OGPU y enviados a campos de trabajo y de concentración.

La Comisión Nacional de Purgas estaba presidida por Jakob Peters. Más tarde, en los años ’30, el figurado e inexistente Partido Industrial, fue cargado con las culpas. La OGPU corrigió sus primeros errores. Solamente había en esta ocasión ocho acusados. Muchos de ellos confesaron humildemente falsos crímenes y fueron testigos de la acusación. Los acusados habían sido forzados por la OGPU para que confesaran. Algunos otros acusados menos cooperantes habían sido ejecutados. En una representación teatral de gracia se sentenció a muerte a aquellos que confesaron pero se les conmutó la sentencia dos días después por una pena de diez años de cárcel.

Al mismo tiempo, los campesinos rusos fueron sometidos a duras represiones. La primera etapa de colectivización que Stalin llevó a cabo comenzó en 1928. Millones de campesinos que no deseaban ir a las granjas colectivas fueron represaliados. Los kulaks o campesinos ricos fueron exiliados. Cualquier labrador podía ser considerado un kulak. Estas acciones de represalia fueron disfrazadas como lucha contra los kulaks. Los pueblos fueron abandonados. Las prisiones estaban abarrotadas.

El inicio del Gulag

Stalin concibió un nuevo plan: utilizar a trabajadores forzados para construir el socialismo. Los convictos serían utilizados hasta el agotamiento total y después serían desechados. Las prisiones y los campos controlados por el Ministerio de Justicia estaban administrados por la OGPU. Éste fue el origen del Gulag, la Administración de los Campos Principales. Guénrij Yagoda fue su primer dirigente.

Solovki fue el campo de pruebas del Gulag. En 1923 se inauguró un campo de concentración modelo en el monasterio Solovki. Desolado y en ruinas, estaba situado en unas islas a 40 kilómetros de la costa del frígido Mar Blanco. Durante los seis meses de invierno no había contacto con tierra firme. Los internos eran humillados y maltratados, castigados y torturados. Muchos fueron ejecutados sin juicio alguno.

Trabajos en el campo de Solovki

Los principios económicos en que se basaba el Gulag fueron puestos a prueba en Solovki. Conseguir el máximo esfuerzo de trabajo al mínimo costo. En 1926 el campo de Solovki consiguió una producción de madera valorada en 63.000 Rublos. En 1929 esta cifra se había elevado a 3.5 millones de Rublos. Un año más tarde llegaba a los 10 millones. El número de convictos pasó de 3.000 en 1923 a 50.000 en 1930. La productividad aumentó diez veces. Ésta era la economía del Gulag.

Los grandes proyectos del Gulag

Pero la empresa maderera, incluso a escala gigantesca, no tenía un impacto político. Stalin deseaba un proyecto monumental que se pudiera llevar a cabo fácilmente y a poco costo y que arrojara unos resultados impresionantes. La construcción de un canal entre los mares Blanco y Báltico comenzó en Septiembre de 1931. Éste sería uno de los grandes proyectos de la Unión Soviética. Miles de sentenciados serían sacrificados en este gigantesco proyecto supervisado por la OGPU.

El canal de Belomor cruzaba el árido terreno de la Rusia del norte. Millones de metros cúbicos de rocas y tierra fueron excavados a mano. Docenas de diques y pantanos fueron construidos en menos de 20 meses. Incluso los noticiarios cinematográficos oficiales fueron testigos de estos horrores. Al cabo de un año un número enorme de obreros había perecido, sólo para ser sustituidos a continuación. El canal fue terminado en el tiempo previsto.

Presos trabajando en el canal de Belomor. 1932

Los dirigentes de la OGPU se lo comunicaron orgullosamente a Stalin antes de la celebración del primero de Mayo de 1933. El proyecto había sobrepasado todas las expectativas. Solamente se habían gastado la cuarta parte de los 400 millones de Rublos presupuestados. En julio, Stalin, Boroshilov y Kirov viajaron a lo largo del canal de Belomor.

La OGPU pasó a encargarse de otros proyectos. Desde 1932 a 1937 fue construido un canal de 130 kilómetros entre Moscú y el Volga. Las condiciones en que se trabajaba eran ínfimas. Esta nueva ruta unía a la capital de la Unión Soviética con los cinco mares pero a un costo humano desmesurado.

La construcción ferroviaria se hizo posible gracias a los trabajos forzados. Los prisioneros del Gulag construyeron enormes complejos industriales en los Urales, en Siberia y en el lejano norte. Los convictos ayudaron a construir el metro de Moscú, una maravilla de la ingeniería.

Los cortometrajes oficiales solamente mostraban a obreros entusiastas. Las revueltas llamaban poco la atención. En 1933 las condiciones de trabajo infrahumanas provocaron huelgas que fueron sofocadas por la OGPU.

El control de la población

La seguridad de la Unión Soviética deseaba tener el control total de la población. La emisión de pasaportes locales en 1932 fue uno de los primeros pasos. Sólo aquellos que tenían todos sus papeles en regla pudieron obtener la documentación. La más ligera irregularidad en el historial de una persona era motivo de prisión. Ahora el gobierno podía también supervisar y limitar los viajes.

No contentos con esto se realizaron todos los esfuerzos posibles para regular los pensamientos y sentimientos de la población soviética, en particular los de la Intelligentsia. Lenin había desdeñado la Intelligentsia llamándola más o menos basura. Desde los primeros días de la revolución este estrato social había estado estrechamente controlado por la Checa.

Los científicos, artistas, filósofos y escritores fueron los primeros en sufrir el exilio, la encarcelación y la ejecución. En 1922 la OGPU deportó a 200 prominentes intelectuales. Los que permanecieron en la Unión Soviética tuvieron que soportar un peligro manifiesto.

Con frecuencia los agentes de la OGPU se ganaban falsamente la confianza de intelectuales prominentes. Por ejemplo en 1921, el agente Jakob Agranov se hizo pasar por amigo del poeta Nikolai Gumiliov mientras preparaba una acusación contra él. Gumiliov fue denunciado por traidor y fusilado. Agranov se hizo entonces amigo de otro poeta, Vladimir Majakovski. En 1931 Majakovski supuestamente se suicidó. Todavía existen muchas dudas acerca de la muerte de otro genio de la literatura. Serguei Yesenin.

El escritor Maxim Gorki estaba también muy estrechamente vigilado por la OGPU. En 1928 Gorki aceptó en su residencia de Italia una invitación del gobierno soviético para volver a su patria. El venerado jefe de la OGPU Guénrij Yagoda, asumió personalmente el riesgo de su vuelta a Rusia y de su simultánea reeducación. Todas las apariciones públicas de Gorki fueron preparadas por la OGPU. La gente que le rodeaba, incluyendo su cocinero y su jardinero, fueron controlados y seleccionados por la policía secreta. Se tomaron grandes trabajos para que la realidad de la Unión Soviética le pareciera idílica a Gorki. Se le permitió vivir con lujo. Stalin dio en su honor nombre a buques, calles y ciudades y le ofreció importantes cargos oficiales, incluyendo el Comisario de la Educación. Stalin esperaba que Gorki le mostrara su gratitud escribiendo un libro que alabara al dirigente soviético.

Stalin y Gorki en el Kremlin. 1931