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La Historia del KGB (1)

El KGB ha sido una de las agencias de inteligencia más eficientes de todo el mundo. KGB es el acrónimo de Comité para la Seguridad del Estado de la unión Soviética. La organización fue disuelta en 1991 y sustituida por el Servicio de Federal de Información, el cual ocupa la misma sede que el antiguo KGB.

La sede del KGB se encontraba en la plaza Dzerzhinski, nombre del fundador de la organización. Hoy en día ha recuperado su nombre prerevolucionario. La plaza y el edificio de la Lubyanka fueron el lugar de uno de los mayores poderes dentro de la unión Soviética.

Lubyanka, antigua sede del KGB

Esta organización soviética para la seguridad ha utilizado distintos nombres durante sus más de 70 años de existencia. El más famoso es KGB, por ser el último, pero no fue éste ni mucho menos su primer nombre. El KGB, bien con este nombre, bien con otros, ha acompañado la vida de los soviéticos desde la misma revolución de 1917.

Los orígenes del KGB. La Checa

Tras la Revolución de Octubre, los bolcheviques necesitaba organizar una policía secreta. Su partido era pequeño e impopular y parecía obvio que podía perder su poder tan rápido como lo había conseguido. El 7 de octubre de 1917, a instancias de Lenin el Soviet de los Comisarios del Pueblo, el más alto organismo soviético de la época, estableció la Comisión Extraordinaria de todos los rusos para combatir la Contrarevolución y el Sabotaje, la Cheká.

Félix Dzerzhinski fue nombrado presidente de esta comisión. Dzerzhinski nació en 1877 en las provincias rusas del Imperio Ruso. Provenía de una familia noble pero modesta y desde joven abrazó los ideales socialistas y revolucionarios. Antes incluso de cumplir 20 años, Dzerzhinski se había sumado a las filas de los revolucionarios, lo cual le costó numerosas detenciones y dilatados periodos en la cárcel.

Dzerzhinski fue elegido para el Comité Central Bolchevique en 1906 y era miembro del comité Revolucionario Militar, el cual estaba detrás de la revolución de Octubre de 1917. Dzerzhinski creía apasionadamente que la causa bolchevique debía triunfar a cualquier precio. Incluso era llamado por sus camaradas el más honesto caballero de la revolución y también como el inquisidor general.

Dzerzhinski (cetro) junto con otros líderes de la Checa

El presidente de la Checa casi no tenía equipo in agentes de confianza. Entre los pocos hombres de confianza de Dzerzhinski pocos permanecerían mucho tiempo dentro de su círculo de confianza. Personas como Jakob Peterss, Ivan Ksenofontov o Martin Latsis serían pocos de los que conseguirían prosperar dentro de la organización.

El papel de la Checa en la revolución

Los bolcheviques asignaron a la Checa misiones de gran importancia. Rusia esperaba que la Asamblea Constituyente pusiera las bases de un nuevo sistema político. Muchas personas confiaban en poder acabar así con el poder de los bolcheviques, el cual todavía no se había asentado. Sin embargo, los bolcheviques no tenían intención de abandonar el poder por otro democráticamente elegido, por lo que la Checa detuvo en diciembre de 1917 a los miembros de la Unión para la Defensa de la Asamblea Constituyente. El 5 de enero de 1918 las tropas bolcheviques aplastaron una manifestación de sus seguidores.

En febrero de 1918, la Unión Soviética estaba al borde de la derrota militar. La todavía capital, Petrogrado, estaba amenazada por las tropas alemanas. En marzo de 1918, Lenin trató de estabilizar esta situación precaria dando poder a la Checa para detener, interrogar y ejecutar a cualquier persona que pudiese ser un enemigo de la revolución, tanto interno como externo.

kgb union sovietica
Miembros bolcheviques y de la izquierda socialista revolucionaria antes de la ruptura de relaciones en 1917

El 4 de julio de 1918 se reunió en Moscú el 5º Congreso de los Soviets. El partido político Izquierda Socialista Revolucionaria criticó duramente a los bolcheviques. La Checa tomó represalias. En un complot urdido por la Checa, el 6 de julio un miembro de la Izquierda Socialista Revolucionaria y también miembro de la Checa asesinó al embajador alemán en Moscú. Lenin acusó a este partido de tratar de romper la paz que Lenin había firmado con Alemania en Brest-Litovsk ese mismo año. Cuando se intentó detener al responsable, un número considerable de agentes de la Checa se rebelaron al ser fieles a la Izquierda Socialista Revolucionaria. El propio Dzerzhinski fue arrestado.

La rebelión no duró mucho. Dos días después, el 8 de julio, miembros de la Checa al mando de Jakob Peterss contraatacaron y detuvieron a los líderes del partido opositor. La rebelión provocó la primera purga dentro de la Checa, la cual la fortaleció en el poder, pero todavía no lo aseguró.

Terror rojo

El siguiente paso para afianzarse en el poder sería el terror. Según el propio Dzerzhinski, el terror era un paso normal dentro de cualquier revolución. La oportunidad para lanzar el terror rojo se presentó el 30 de agosto de 1918. Ese día, Moises Uritzki, presidente de la checa de Petrogrado, fue asesinado. A Lenin le dispararon en Moscú y fue herido de gravedad. Los socialistas revolucionarios fueron acusados de ambos atentados.

Grigori Zinoviev, presidente del Soviet de Petrogrado dijo: los burgueses pueden matar a varias personas. Nosotros podemos eliminar a una clase entera. Ese mismo día fueron fusilados 500 prisioneros de la Checa en la ciudad de Petrogrado. Las ejecuciones se extendieron después a todo el país. A partir de este momento la eficiencia de la Checa aumentó al estar compuestas únicamente por bolcheviques.

Muerte a los burgueses y sus cómplices. ¡Viva el Terror Rojo!
Petrogrado. 2 de Septiembre de 1918

En febrero de 1919 Mijail Kedrov dirigía el Departamento Especial para la lucha contrarevolucionaria y el espionaje en el ejército y la marina. Era el responsable de las unidades militares de la Checa, la cual tenía ya poder ilimitado en este momento de la revolución.

A principios de 1919 Dzerzhinski y Stalin eran los responsables de supervisar el frente este. Estuvieron de acuerdo en la importancia de la policía secreta y de su enorme potencial. Sin embargo, el miedo a la Checa no había conseguido paralizar del todo a los enemigos de los bolcheviques.

El 25 de septiembre de 1919 se produjo un atentado con bomba en el centro de Moscú. La bomba de 25 kilos estalló durante la reunión del comité Central de Moscú. 12 dirigentes bolcheviques murieron en el atentado y 55 fueron heridos de diferente consideración. Se sospechó automáticamente de los socialistas revolucionarios y decenas de sus miembros fueron fusilados rápidamente. Sin embargo las investigaciones determinaron que había sido una célula anarquista que no había sido detectada por la Checa. En dos semanas toda la infraestructura anarquista fue desmantelada.

Después del resultado de la investigación, nadie puso en cuestión las ejecuciones realizadas por la Checa. En este punto, ni siquiera los dirigentes bolcheviques se atrevían a criticar a la Checa en público. Algunos en privado decían que el lema todo el poder para los Soviets había sido sustituido por todo el poder para la Checa.